Terminando agosto

Por: Ángel González

Terminando agosto
Terminando agosto

estas son algunas cositas para todos los que en este mes les gustaron mis cortos pensamientos, los espero el próximo, dentro de algunas horas:

Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino…..


Y pasarán los siglos… El placer infinito

Con su espada marmórea el tiempo devorará…,

Mas, en el mundo innoble dos amantes furtivos,

Dos amantes ardientes, dos amantes sin par…

Como un milagro diáfano de magnánime signo…


¡Mientras más separados más juntos estará mi corazón del tuyo…!


Quien pone limites a su amor……………………..   NO SABE AMAR.


La vida te enseña cosas que el corazón no entiende, enseña al corazón a vivir con ellas…

 

Pasión

Por YRM

Pasión
Pasión

Nota: En respuesta a una canción “inventada” hace algunas madrugadas 😉

Hay cosas que pueden sorprenderte, aunque no sean nuevas, ni insólitas, ni inexplicables. Te puede sorprender, por ejemplo, la calidad de una caricia robada, que te cambien la estrategia del juego, que te lo nieguen todo, que alguien haga uso de la rebeldía que todos tenemos dentro, que te atormenten a besos, que te maltraten a abrazos, que se encariñen con tu celular, o que te devuelvan a la infancia que creías despierta. Y mucho más.

Te puede sorprender que inunden los pequeños espacios de tu casa con los pies descalzos y el pelo suelto, o que hablen con tus papás con una soltura que mete miedo, que conversen con tus amigos de adentro y de fuera de Facebook, que se quieran desprender de ti de pronto y eso no te guste, que te extrañen aunque no te digan que te quieren, y que induzcan a que le robes el Me Gusta a Facebook… sin armas, solo a besos.

¿Imaginas robarle a Facebook sus frases solo a base de besos? Qué problema…

Te sorprenderá, incluso, que a la otra parte también le sorprendan esos pequeños detalles. Y que le tenga miedo a la velocidad, a la competencia, a que no quieras pasar los segundos contándole tus travesuras y tus ideas de hombre inteligente.

Pero bueno, querido, las pasiones son así de impredecibles. ¿Te animas a apostar?

Pasión
Pasión
Pasión
Pasión

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera..

QUÉ COSA FUERA, CORAZÓN, QUÉ COSA FUERA..
QUÉ COSA FUERA, CORAZÓN, QUÉ COSA FUERA..

Por Scarlett Lee

A Ángel González:

No quiero, ni puedo pensar en “planes del destino” para mi vida, no creo que los haya. Sería negar que lo que soy hoy es el resultado de mi actitud ante la vida, de mis decisiones, unas veces acertadas, otras no tanto. Unas veces para crecer y aprender -cuando me duelen mucho o son bien erradas- otras en busca de hacer realidad esas tendencias orientadoras que rigen mi personalidad.

No puedo creer que haya un papiro milenario al que le debo quién soy, el que rige cómo actúo y los aciertos y desaciertos que me esperan. Sería negarme la posibilidad de soñar, de trazarme metas, de tropezar, y con la misma velocidad que caiga, levantarme.

No quiero creer en aquella frase -que a veces me digo en pose fatalista- “lo que tiene que ser será”, porque estaría negando mi real derecho a salir en busca de lo que me gusta, de lo que necesito y creo me pertenece.

No puedo conformarme con la idea de que en la vida todo pasa por un motivo, de que obtengo exactamente, lo que alguien ya decidió, es lo que me toca; que no puedo elegir. Sería entrar en contradicción con mi carácter, que me insta a no cejar, a no aceptar lo que no me satisface, a “poner el pecho” para complacerme, para demostrar que soy guerrera, que yo sí puedo.

No quiero creer que es mejor quedarse de brazos cruzados, porque de qué vale el esfuerzo si ya todo está escrito, “bien pensado”. Sería negar la necesidad de la utopía, que sirve “para caminar”,  la verdad de que solo “se equivoca aquél que por temor a equivocarse, nunca acciona”.

No puedo creer en la existencia de una fuerza mayor, porque soy yo quien decide, se equivoca y se levanta cada mañana en busca de imposibles. Soy yo quien sigue adelante a pesar de las caídas, sin preguntarme cada día qué hubiera sido de mí, si hubiera elegido otro camino; esa duda no me la permito, no la considero saludable.

No me da la gana creer en eso que llaman destino, porque… qué cosa fuera de nosotros, corazón, qué cosa fuera, si renunciáramos a soñar.

La primera respuesta a un POST de mi Blog

PatriaYAmorVSSIYOFuera
Patria Y Amor VS Si Yo Fuera

No llevo ni una semana de a ver creado este blog loco, que se me ocurrió llamarle Si Yo Fuera, con la ayuda de una amiga… y mi primer artículo ya creo una respuesta en otro blog y eso de verdad que me sorprendió y quisiera responderle al blog Patria y Amor  que Todo Pasa por un Motivo es consecuencia de las acciones de uno mismo, así como seas y hagas en tu vida construirás tu destino a la forma que tu desees.

Respuesta al post Todo Pasa por un Motivo.

Por 

Mí misma…

Amanecer un miércoles, el día que ha sido llamado como el “atravesado” de la semana, en medio de una discusión filosófica con un amigo de estrella en pecho, no podía perderse en el viento. Tenía que dejar constancia y compartirlo, sobre todo para que él se convenza de que será imposible convencerme…
No creo que el mundo esté tan proporcionado ni que todo yin tenga su yang, aunque es tan legítimo intentarlo… No creo en el fatalismo de creer que mi vida no me pertenece, sino al libro que “algo” que me sobrepasa ya escribió.
No, no comparto la idea de que todo venga ya con su sello, con su fecha de caducidad… Es como atarme de manos, quitarme la convicción, decirme que haga lo que haga será por gusto, porque ya todo tiene su fecha en el almanaque. Sería como quitarme la razón por la cual levantarme, pensando que este día puede ser mejor gracias a mi esfuerzo, que puedo volver a enamorarme porque estoy viva  y la vida depende de mí y las circusntancias, que mi hijo será bueno porque me esforzaré para ello…
Ahora mismo me hallo negando eso de que “la yerba que está pa ti no hay chivo que se la coma”, porque si algo he aprendido es hacerme el camino. Sobre todo por los errores, de los que he sacado la experiencia para errar menos o diferente… No podría renunciar nunca a lo delicioso del error, a valorar la experiencia, ni dejaría de luchar por algo -sea personal o colectivo- pensando que será como debe ser, y “echar”  barriga en casa esperando que de la nada aparezca el gran artículo, el carro azul con príncipe, y las buenas notas de Felipe.
Creo que hay fuerzas naturales que sí me sobrepasan,  pero lo humano está en sortearlas… esa es la vida. Interactuar, chocar, crecer, reír, confiar en las personas,tener espacios bohemios y de relajito, andar a mil por cada pasillo y bañarse en la playa tomando cerveza, bailar, correr o elegir la lucha por los brazos del próximo apretón.
Soy yo quien decide cuándo regalo una jarra, cuándo canto y, si lloro, al menos escojo el sitio para hacerlo. No creo que mi vida esté escrita ni que nadie la conozca mejor que yo, porque dejaría de ser mía y yo dejaría de ser parte del tumulto de corazones que tiene esperanzas y sueños.
Creo que si fuera por azar o por fatalismo, no tendría gracia el esfuerzo ni el amor…
No te habría conocido, muchacho de estrella en pecho, y no fuera yo misma creyendo en mí misma para lograrlo todo.

 

Todos los seres humanos somos diferentes

Tomado de la Web

Todos Somos Diferentes
Todos Somos Diferentes

Lo que hace entretenida la existencia es que todos los seres humanos somos diferentes. Cada uno es un producto único en el Universo. Nadie tiene tus mismos pensamientos, sentimientos ni percepciones. Esta diversidad permite aprender unos de otros.

Por este motivo, no es posible encontrar a alguien que comparta exactamente tus ideas. Podrá aproximarse mucho, pero nunca será igual. Y la mayoría, tendrá ideas diferentes. ¡Y a cada cual le gusta tener sus propios conceptos!

Continúa leyendo Todos los seres humanos somos diferentes

El otro yo

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. Continúa leyendo El otro yo