El ser de tus miradas

Por Ángel González

El ser de tus miradas
El ser de tus miradas

Encontrar estas palabras que Vargas Vila una vez escribió me demuestran que el destino ¡sí existe!. Cada vez que lo leo, percibo con más fuerza como describen lo que vivo y siento en estos momentos. La posibilidad de encontrarte es lo que más me asusta de esto. Contigo he aprendido que todo no se conoce, que todavía me faltan cosas por vivir y me gustaría vivirlas contigo al máximo, sin despreciar ni un segundo. No sabemos cuándo este sueño se me acabará.

La imaginación y el pensar de las personas es lo que la mayoría de las veces te hace tomar decisiones que no son las correctas. Eso provoca pensamientos turbios que solo existen para hacerte dudar de la persona que más quieres: esa que tienes junto a ti pero que no te da la seguridad para dormir tranquilo cuando no está a tu lado.

El no conversar los problemas y lo que no les gusta a uno del otro, es lo que trae todos estos dolores de cabezas y preocupaciones. Pero en mi forma de ser no caben los problemas, ni los malos momentos. Con la juventud que tenemos no deberíamos preocuparnos por cosas que al final no son grandes dificultades y que lo único que hacen es quitarte tiempo para disfrutar de la vida.

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Terminando agosto

Por: Ángel González

Terminando agosto
Terminando agosto

estas son algunas cositas para todos los que en este mes les gustaron mis cortos pensamientos, los espero el próximo, dentro de algunas horas:

Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino…..


Y pasarán los siglos… El placer infinito

Con su espada marmórea el tiempo devorará…,

Mas, en el mundo innoble dos amantes furtivos,

Dos amantes ardientes, dos amantes sin par…

Como un milagro diáfano de magnánime signo…


¡Mientras más separados más juntos estará mi corazón del tuyo…!


Quien pone limites a su amor……………………..   NO SABE AMAR.


La vida te enseña cosas que el corazón no entiende, enseña al corazón a vivir con ellas…

 

¿Para qué sirve un minuto?

¿Para qué sirve un minuto?
¿Para qué sirve un minuto?
¿Para qué sirve un minuto?

Un minuto sirve para sonreír: sonreír para el otro, para ti y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino,
admirar una flor, sentir el perfume de la flor,
sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.
Se requiere apenas de un minuto para evaluar
la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el “sí” o el “no”
que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y
conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad
pesar en los hombros, la tristeza
de la derrota, la amargura de la incertidumbre,
el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera,
la marca de la decepción, la alegría de la victoria…
En un minuto se puede amar, buscar,
compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser…
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción
de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo…
un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante…
Sólo un minuto para entender que la eternidad
está hecha de minutos…
De todos los minutos bien vividos…
Un minuto…Cuántas veces los dejamos pasar
sin darnos cuenta…pero también cuántas veces
traemos a nuestras vidas los recuerdos
de los minutos vividos llenos de felicidad,
de alegría y también de tristezas…
Decimos “un minuto” y nos parece nada…
Pero como se aprecia ese minuto al levantar
la mano y saludar a un amigo que se va
para siempre, como se valora ese minuto
que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos,
como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos
con los que amamos, como nos llena de emoción
ese minuto en que nos entregan a
nuestro hijo al nacer, y cómo también
deseamos que la vida le otorgue más minutos
a quien la muerte separará físicamente de
nosotros y no veremos más.
Un minuto…parece increíble…parece tan poquito
y sin embargo puede dejar una huella tan
profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí,
dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo:
“Vive cada minuto como si fuera el último”…
Si todos recordáramos esa frase a diario
aprenderíamos a vivir la vida intensamente.
Aprenderíamos a no posponer las emociones
más lindas de la vida pensando que
“si no es hoy será mañana”…
Tu tiempo es ahora…el futuro es incierto…
Vive cada minuto intensamente.
La vida es Hoy… Que el reloj de tu vida marque
cada  minuto al compás de los latidos de tu corazón.

¿Para qué sirve un minuto?
¿Para qué sirve un minuto?
¿Para qué sirve un minuto?
¿Para qué sirve un minuto?

Un verano en caliente

Por Ángel González

Un verano en caliente
Un verano en caliente

En un verano como el del 2015, con el calor que lo ha marcado, vivir una experiencia de película es lo mejor que le puede pasar a un chico. Cuántos filmes no hemos visto donde la historia va de una pareja de adolescentes que se conocen durante las vacaciones y pasan un feliz verano de sexo, pasiones y todo lo demás… pues eso me gustaría vivirlo… Hacer alocadas cosas en alocados lugares sería una experiencia como para no olvidar, así como que se caiga la cama en medio de una noche de fulgor apasionado. Cualquiera de esos momentos sería lo más rico que uno pudiera vivir en un #VeranoCaliente.

La primera respuesta a un POST de mi Blog

PatriaYAmorVSSIYOFuera
Patria Y Amor VS Si Yo Fuera

No llevo ni una semana de a ver creado este blog loco, que se me ocurrió llamarle Si Yo Fuera, con la ayuda de una amiga… y mi primer artículo ya creo una respuesta en otro blog y eso de verdad que me sorprendió y quisiera responderle al blog Patria y Amor  que Todo Pasa por un Motivo es consecuencia de las acciones de uno mismo, así como seas y hagas en tu vida construirás tu destino a la forma que tu desees.

Respuesta al post Todo Pasa por un Motivo.

Por 

Mí misma…

Amanecer un miércoles, el día que ha sido llamado como el “atravesado” de la semana, en medio de una discusión filosófica con un amigo de estrella en pecho, no podía perderse en el viento. Tenía que dejar constancia y compartirlo, sobre todo para que él se convenza de que será imposible convencerme…
No creo que el mundo esté tan proporcionado ni que todo yin tenga su yang, aunque es tan legítimo intentarlo… No creo en el fatalismo de creer que mi vida no me pertenece, sino al libro que “algo” que me sobrepasa ya escribió.
No, no comparto la idea de que todo venga ya con su sello, con su fecha de caducidad… Es como atarme de manos, quitarme la convicción, decirme que haga lo que haga será por gusto, porque ya todo tiene su fecha en el almanaque. Sería como quitarme la razón por la cual levantarme, pensando que este día puede ser mejor gracias a mi esfuerzo, que puedo volver a enamorarme porque estoy viva  y la vida depende de mí y las circusntancias, que mi hijo será bueno porque me esforzaré para ello…
Ahora mismo me hallo negando eso de que “la yerba que está pa ti no hay chivo que se la coma”, porque si algo he aprendido es hacerme el camino. Sobre todo por los errores, de los que he sacado la experiencia para errar menos o diferente… No podría renunciar nunca a lo delicioso del error, a valorar la experiencia, ni dejaría de luchar por algo -sea personal o colectivo- pensando que será como debe ser, y “echar”  barriga en casa esperando que de la nada aparezca el gran artículo, el carro azul con príncipe, y las buenas notas de Felipe.
Creo que hay fuerzas naturales que sí me sobrepasan,  pero lo humano está en sortearlas… esa es la vida. Interactuar, chocar, crecer, reír, confiar en las personas,tener espacios bohemios y de relajito, andar a mil por cada pasillo y bañarse en la playa tomando cerveza, bailar, correr o elegir la lucha por los brazos del próximo apretón.
Soy yo quien decide cuándo regalo una jarra, cuándo canto y, si lloro, al menos escojo el sitio para hacerlo. No creo que mi vida esté escrita ni que nadie la conozca mejor que yo, porque dejaría de ser mía y yo dejaría de ser parte del tumulto de corazones que tiene esperanzas y sueños.
Creo que si fuera por azar o por fatalismo, no tendría gracia el esfuerzo ni el amor…
No te habría conocido, muchacho de estrella en pecho, y no fuera yo misma creyendo en mí misma para lograrlo todo.

 

Decía José María Vargas Vila

José María Vargas Vila
José María Vargas Vila

En  estos  momentos: más que recordarte   y pensar  en ti…

Quisiera estar contigo;  quisiera saber  que estarás haciendo.

En estos momentos en que mi corazón  late fuertemente por  ti y mi mente  no deja ni un minuto  de tener   tu cara dibujada en mi  conciencia….

A veces  me pregunto si tú me quieres aunque sea  la mitad de lo que yo te quiero a ti.

O quisiera  recordar  si alguna vez mirándome a los ojos me dijiste que me amabas.

En estos momentos en que mi corazón siente la necesidad de sentir el calor de tu cuerpo y que tú estás lejos de mi, quisiera traerte junto a mí y sentirte mía por siempre; por muchas  cosas que yo quiera escribir aquí siento que no existen palabras  que puedan describir el inmenso amor que siento porque el verdadero amor no se puede describir, el amor hay que sentirlo porque solo tu puedes saciar esta sed que me devora cuando no te tengo…

El otro yo

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. Continúa leyendo El otro yo